3 de diciembre de 2005

el fondo y las formas

El fondo y las formas

Tucumán es una provincia de contrastes profundos.
Su estructura social está tan polarizada que prácticamente no deja lugar para fronteras simbólicas pacíficas, pese a que los medios se esfuercen en construirlas. En cada hecho social emerge, violenta, esa contradicción de fondo y transforma “las formas” en caricaturas paródicas de la realidad.
Esto es lo que ha pasado con las visitas de funcionarios nacionales en estos días.
Primero fue Kristina. Vino a inaugurar una nueva sala en el Hospital de Niños. Hizo un discurso, como era de esperar, criticando a Bussi y a Miranda, responsabilizándolos por los niños que murieron de desnutrición. Adentro, en el Hospital, decenas de padres reclamaban atención urgente para sus hijos en medio de un desborde hospitalario. La única respuesta del gobierno fue enviarles la policía para impedir que el descontento cobrara forma y emergiera en las propias narices de la primera dama, alterando el protocolo kichnerista.
Después vino Alicia K. A inaugurar obras también. Los empresarios de la construcción están, como se ve, por demás de agradecidos. Estas obras son los Centros de Integración Comunitaria, una variante de los CGP de Ibarra, o sea sedes para reforzar el control de los punteros. Mientras, decenas de pueblos de la provincia se quedan sin agua y a otros el agua les empieza a llegar al cuello por falta de “obras” (ya comenzaron las lluvias y las inundaciones).
Pero la más patética de todas fue la visita de Filmus. Vino a Tucumán, porque era una de las pocas provincias en que podía mostrar los 180 días de clase. Pero al 181 lo consiguió gracias a mantener el hambre de los docentes y las escuelas abiertas pese a una epidemia de meningitis, que se propagó en las mismas escuelas y que supera ya los 500 casos, y además otra, de Varicela, que ya tiene varios miles de infectados. Filmus incluso llegó al descaro de evaluar su año lectivo como “aprobado con buena nota” mientras cerca de 100.000 chicos sólo en Tucumán tenían que “recuperar” contenidos en Diciembre, mientras un 50% de los 15.000 alumnos de 9º de Egb3 no tendrán asientos en los polimodales públicos en 2006 (suculento negoción para la educación privada) y mientras los docentes lo están denunciando a él y al gobierno de Alperovich, por el intento de destruir el estatuto docente e introducir el presentismo. Ah, cierto, Filmus también vino a inaugurar obras, como para no ser menos.
Conclusión: Los intereses del gobierno nacional y provincial están puesto en fomentar los negocios vinculados a la obra pública, no con un interés social, como se pretende, sino en el interés de los empresarios e incluso al servicio de lo más corrupto de estos empresarios, como lo denunciara parcialmente Lavagna. En defensa de estos negocios y negociados es que Alperovich exige su reelección. El Partido Obrero la combate y se prepara, pues, en el fondo, Tucumán queda muy cerca de Bolivia.