Sres. El Periódico:
Pedido de aclaratoria
En la edición anterior de vuestro diario se publica una nota sobre el tema "Canal 10" dando cuenta de una mesa debate realizada en la Facultad de Filosofía y Letras, mesa debate en la que participé invitado por el Centro de Estudiantes.
Considero que dicha nota ha consignado de manera muy confusa y parcial los conceptos que vertí, por lo que solicito se los aclare en el sentido que se sigue:
Nunca dije que al momento de la intervención Canal 10 "trasmitía con absoluta libertad" noticias que no eran del agrado del gobierno. Por el contrario, dije que la verdadera libertad de prensa era incompatible con la propiedad privada de los medios de comunicación, posición que sostengo desde hace años. Es cierto que Alperovich buscó disciplinar a Canal 10 a su estrategia reeleccionista, pero la crítica al gobierno no significó ninguna ponderación de la anterior conducción del canal.
Finalmente, y como para ser muy breve, el planteo que propuse es que el Canal debe volver a manos de la Universidad y que debe ser dirigido por una autogestión de los trabajadores del mismo, en conjunto con la comunidad universitaria, para que sea utilizado al servicio de la defensa de los derechos culturales, democráticos y sociales y como una herramienta cultural del pueblo tucumano. Muchas Gracias.
Diego Toscano
27 de diciembre de 2005
12 de diciembre de 2005
El caos educativo
Tucumán: el caos educativoDiego ToscanoHace un mes que han comenzado las clases. Sin embargo, 20.000 alumnos aún no lo han hecho porque no tienen docentes. Otros 20.000 chicos han quedado fuera del sistema educativo. Faltan asientos y mobiliario. Las condiciones edilicias de las escuelas siguen siendo calamitosas, con evidente peligro para los alumnos y docentes. En muchas escuelas no están dadas las condiciones sanitarias mínimas para dictar clases, y ya han aparecido brotes de hepatitis. Hay decenas de escuelas sin baños, con 50 y hasta con 100 alumnos hacinados en una sola aula. Sólo la reacción combativa de los padres con cortes y toma de escuelas ha obligado al gobierno a dar respuestas parciales. El gobierno provincial insiste en considerar esta situación como un éxito en materia educativa. Se niega a dar un aumento salarial y sólo ha adherido al decreto de 700 pesos de mínimo, pero no por cargos como es el decreto nacional, sino por agente. O sea aumentos de entre 10 y 90 pesos, y sólo para un 15% de la docencia.Los docentes están reclamando un aumento salarial mayor. Hay bronca en las escuelas y el ejemplo de la lucha salteña está calando hondo. El congreso de la Unión Docente de Tucumán reunido el 23 de marzo, votó una marcha de antorchas para el 8 de abril. Este congreso fue abierto y se abocó a discutir el inicio de un plan de lucha por un pliego que la directiva le presentó al gobierno reclamando un básico de 550 pesos, una jubilación de 82% móvil y 750 pesos de mínimo por cargo, entre otras reivindicaciones. La respuesta del gobierno fue: "No hay plata". En el curso de la asamblea se volcaron básicamente dos posturas. Una sostenida por Tribuna Docente y un sector de delegados que planteaban un plan de lucha que debía comenzar el 24 marzo, o sea al día siguiente, y otra que planteaba dilatar la entrada en acción del gremio. Los directivos principales arbitraron en el debate. Por su lado, la burocracia de Atep-Apem (Ctera) ha decidido conformar un Frente de Gremios Docentes para dialogar con el gobierno, maniobrando para evitar cualquier medida de lucha. La tarea es impulsar asambleas en todas las escuelas, votar mandatos de lucha y marchar masivamente el 8 de abril.
3 de diciembre de 2005
el fondo y las formas
El fondo y las formas
Tucumán es una provincia de contrastes profundos.
Su estructura social está tan polarizada que prácticamente no deja lugar para fronteras simbólicas pacíficas, pese a que los medios se esfuercen en construirlas. En cada hecho social emerge, violenta, esa contradicción de fondo y transforma “las formas” en caricaturas paródicas de la realidad.
Esto es lo que ha pasado con las visitas de funcionarios nacionales en estos días.
Primero fue Kristina. Vino a inaugurar una nueva sala en el Hospital de Niños. Hizo un discurso, como era de esperar, criticando a Bussi y a Miranda, responsabilizándolos por los niños que murieron de desnutrición. Adentro, en el Hospital, decenas de padres reclamaban atención urgente para sus hijos en medio de un desborde hospitalario. La única respuesta del gobierno fue enviarles la policía para impedir que el descontento cobrara forma y emergiera en las propias narices de la primera dama, alterando el protocolo kichnerista.
Después vino Alicia K. A inaugurar obras también. Los empresarios de la construcción están, como se ve, por demás de agradecidos. Estas obras son los Centros de Integración Comunitaria, una variante de los CGP de Ibarra, o sea sedes para reforzar el control de los punteros. Mientras, decenas de pueblos de la provincia se quedan sin agua y a otros el agua les empieza a llegar al cuello por falta de “obras” (ya comenzaron las lluvias y las inundaciones).
Pero la más patética de todas fue la visita de Filmus. Vino a Tucumán, porque era una de las pocas provincias en que podía mostrar los 180 días de clase. Pero al 181 lo consiguió gracias a mantener el hambre de los docentes y las escuelas abiertas pese a una epidemia de meningitis, que se propagó en las mismas escuelas y que supera ya los 500 casos, y además otra, de Varicela, que ya tiene varios miles de infectados. Filmus incluso llegó al descaro de evaluar su año lectivo como “aprobado con buena nota” mientras cerca de 100.000 chicos sólo en Tucumán tenían que “recuperar” contenidos en Diciembre, mientras un 50% de los 15.000 alumnos de 9º de Egb3 no tendrán asientos en los polimodales públicos en 2006 (suculento negoción para la educación privada) y mientras los docentes lo están denunciando a él y al gobierno de Alperovich, por el intento de destruir el estatuto docente e introducir el presentismo. Ah, cierto, Filmus también vino a inaugurar obras, como para no ser menos.
Conclusión: Los intereses del gobierno nacional y provincial están puesto en fomentar los negocios vinculados a la obra pública, no con un interés social, como se pretende, sino en el interés de los empresarios e incluso al servicio de lo más corrupto de estos empresarios, como lo denunciara parcialmente Lavagna. En defensa de estos negocios y negociados es que Alperovich exige su reelección. El Partido Obrero la combate y se prepara, pues, en el fondo, Tucumán queda muy cerca de Bolivia.
Tucumán es una provincia de contrastes profundos.
Su estructura social está tan polarizada que prácticamente no deja lugar para fronteras simbólicas pacíficas, pese a que los medios se esfuercen en construirlas. En cada hecho social emerge, violenta, esa contradicción de fondo y transforma “las formas” en caricaturas paródicas de la realidad.
Esto es lo que ha pasado con las visitas de funcionarios nacionales en estos días.
Primero fue Kristina. Vino a inaugurar una nueva sala en el Hospital de Niños. Hizo un discurso, como era de esperar, criticando a Bussi y a Miranda, responsabilizándolos por los niños que murieron de desnutrición. Adentro, en el Hospital, decenas de padres reclamaban atención urgente para sus hijos en medio de un desborde hospitalario. La única respuesta del gobierno fue enviarles la policía para impedir que el descontento cobrara forma y emergiera en las propias narices de la primera dama, alterando el protocolo kichnerista.
Después vino Alicia K. A inaugurar obras también. Los empresarios de la construcción están, como se ve, por demás de agradecidos. Estas obras son los Centros de Integración Comunitaria, una variante de los CGP de Ibarra, o sea sedes para reforzar el control de los punteros. Mientras, decenas de pueblos de la provincia se quedan sin agua y a otros el agua les empieza a llegar al cuello por falta de “obras” (ya comenzaron las lluvias y las inundaciones).
Pero la más patética de todas fue la visita de Filmus. Vino a Tucumán, porque era una de las pocas provincias en que podía mostrar los 180 días de clase. Pero al 181 lo consiguió gracias a mantener el hambre de los docentes y las escuelas abiertas pese a una epidemia de meningitis, que se propagó en las mismas escuelas y que supera ya los 500 casos, y además otra, de Varicela, que ya tiene varios miles de infectados. Filmus incluso llegó al descaro de evaluar su año lectivo como “aprobado con buena nota” mientras cerca de 100.000 chicos sólo en Tucumán tenían que “recuperar” contenidos en Diciembre, mientras un 50% de los 15.000 alumnos de 9º de Egb3 no tendrán asientos en los polimodales públicos en 2006 (suculento negoción para la educación privada) y mientras los docentes lo están denunciando a él y al gobierno de Alperovich, por el intento de destruir el estatuto docente e introducir el presentismo. Ah, cierto, Filmus también vino a inaugurar obras, como para no ser menos.
Conclusión: Los intereses del gobierno nacional y provincial están puesto en fomentar los negocios vinculados a la obra pública, no con un interés social, como se pretende, sino en el interés de los empresarios e incluso al servicio de lo más corrupto de estos empresarios, como lo denunciara parcialmente Lavagna. En defensa de estos negocios y negociados es que Alperovich exige su reelección. El Partido Obrero la combate y se prepara, pues, en el fondo, Tucumán queda muy cerca de Bolivia.
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